Me avisas, cuando hayan dejado de quererte
y no reclamen la luz de tu sonrisa;
cuando las miradas hayan perdido su voz..
Me avisas, cuando ya no recibas rosas primaverales
y las palabras no alimenten tu existencia;
cuando las caricias sean amargas y fugaces.
Me avisas, cuando te ignoren en las frías madrugadas
y en tu lecho no haya tibieza, cada mañana;
cuando sientas que tus sueños son insomnes.
Me avisas, cuando sientas el abrazo de la soledad
y tu ideal compañía esté ausente.
Que yo bajaré desde mi Olimpo fugaz,
para que ilumines con tu ser mi firmamento.
Martín Cantor.
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